Sofia Gubaidulina

Kadenza

Sofia Gubaidulina - Seven Words, Kadenza

Seven words

Woman, behold thy son! – Behold, thy mother!

Seven Words

Verily I say unto thee, Today shalt thou be with me in paradise

In Croce

For classical accordion and violoncello

  • CD Ref. KTC 1433
  • Et’cetera

Sieben Worte, las siete palabras de Jesús en la cruz, son como siete estados de un lamento que conducen del sufrimiento a la redención. Los rasgos simbólicos específicos de Sieben Worte, son además del número siete, la cruz y la crucifixión. Las tres primeras palabras exponen el proceso del Jesucristo mas humano, que pide por la salvación de los otros, preocupado por su madre le presenta a San Juan como su hijo, y asegurando al ladrón su salvación asume que abandona este mundo. Todo ello culmina en la cuarta palabra, cuando Jesucristo clama “Dios mio, Dios mio por que me has abandonado”. Esta se convierte en el centro de la obra por correspondencia numérica, pero sobretodo por peso y duración. En su ultima sección encontramos en el violonchelo, además de armónicos naturales y artificiales, un recurso creado por el violonchelista Vladimir Tonka para generar los sonidos que buscaba Gubaidulina e interpretar la idea de crucifixión: los ‘flirrende Akkorde’. El quinto movimiento, “Tengo sed”, esta dedicado a la crucifixión del sonido del bayan y prepara el clímax dramático por la muerte de Jesucristo en la sexta palabra, que se inicia con la dificultad de respiración del acordeón. Entonces, mientras la orquesta expone una línea melódica nítida, el acordeón cruza el espacio gritando y el violonchelo crucifica su cuarta cuerda. Al final de la sexta palabra, el arco del violonchelo se mueve hacia el puente hacia el puente y el sonido se hace progresivamente mas espeluznante. Arco y cuerpo conforman una cruz y convierten al instrumento en lugar de crucifixión. Ya en la séptima palabra, el arco supera los límites del instrumento tocando entre puente y el final de la cuerda, mientras la mano derecha parece tocar el arpa. Por último, la voz del violonchelo es la única que se debe escuchar, esperando paciente la salvación. La segunda obra, In Croce, se ha editado en diversas versiones desde 1979 hasta 1991. La que aquí se presenta está íntimamente ligada a Sieben Worte a través de la instrumentación, y ambas obras están unidas por el símbolo de la cruz, que en In Croce es, además de título, esencia de la obra, que se muestra en el contraste entre las naturalezas de los instrumentos, en el cruce de registros, en la yuxtaposición de armónicos naturales en ‘glissando’ y en las modulaciones cromáticas. Esta versión convierte In Croce en un canto obsesivo cuyas novedades interpretativas de ‘tempos’ y tesituras, fruto del trabajo continuo de Gubaidulina, Polo y Alberdi, ensanchan y amplían la obra mientras materializan en sonido el símbolo de la cruz.